DICEN QUE LA EMPRESA FAMILIAR AFRONTA TARDE SU RELEVO GENERACIONAL…….

Queridos emprendedores y familias empresarias,

Leo en la prensa digital unas declaraciones de mi paisano José Piñeiro, Presidente de la Asociación Extremeña de Empresa Familiar, en las que advierte del riesgo de abordar demasiado tarde el proceso sucesorio. “A partir de los 55 años cualquier empresario debe pensar en ese relevo porque son muchos años de proceso que se necesitan para que la empresa siga sobreviviendo junto con sus valores”, declaró Piñeiro.

Vengo desarrollando hace meses una investigación sobre el estado de la gobernanza de la empresa familiar en España con la colaboración de las asociaciones territoriales de empresa familiar y hay algunos datos que abundan en esta tesis. Más de la mitad de las empresas consultadas declaran no tener un plan de sucesión.

Por tanto, cabe concluir que efectivamente los procesos sucesorios no se planifican y, cuando se hace, muchas veces es demasiado tarde. De hecho seguramente el modelo sucesorio más común es el derivado de la ley natural. Pocos líderes se retiran, más bien mueren con las botas puestas.

Son varios los factores que inciden en este preocupante fenómeno y que forman parte de lo que suelo calificar como la doble singularidad de la empresa familiar latina. En los países latinos la muerte es un tema tabú. En el lenguaje coloquial acudimos a eufemismos. “Cuando falte…” De modo que actuamos como si fuéramos a ser eternos.

Preparar la sucesión es un acto de responsabilidad. Las familias empresarias deben guiarse por el principio de responsabilidad con todos sus grupos de interés. Diría que más cuanto más grandes son sus negocios pues el impacto de la “no responsabilidad” se multiplica. , y cuanto más grandes son sus negocio.

No dejo aprovechar esta ocasión para poner énfasis en que la sucesión es doble: en la gestión y en la propiedad. Un buen plan debe atender ambos planos. En el corto plazo asegurar una buena sucesión en la gestión es crucial. Pero si pensamos a medio/largo, el impacto de una mala sucesión en la propiedad se puede llevar por delante un imperio.

Un comentario sobre las generaciones continuadoras de hoy. No es fácil que alguien en sus 20 ó 30, con buena formación, dominio de idiomas, una corta pero intensa experiencia profesional acepte como fórmula sucesoria el modelo “ven aquí a mi lado y aprende”. Los continuadores de hoy quieren tener clara sus responsabilidades, proyectos atractivos en los que involucrarse lo cual liga mucho con lo global y lo digital. Parte del proceso sucesorio debe pasar, a mi juicio, por atraer el buen talento familiar. Porque no visualizo la sucesión como un proyecto brusco donde alguien se quita para que llegue otro, como en las mandas de leones. Más bien veo un trabajo colaborativo, con multiliderazgo, donde cada generación aporte lo mejor de sí.

Para acabar. Son los líderes quienes deben poner en marcha el proceso sucesorio. Por mucha voluntad que haya aguas abajo, solo su voluntad mueve las cosas. Para decidirse a abordar la sucesión en serio hace falta mucha inteligencia y mucha humildad…. Y ayuda tener aficiones. Es más fácil asistir a retiradas del primer plano cuando hay hobbies. Si el pasatiempo favorito, o único, es la empresa, mal vamos. Para pensar….

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

              

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