HABLARNOS PARA ENTENDERNOS MEJOR Y QUERERNOS MAS

Queridos emprendedores y familias empresarias,

Hace pocos días tuve la oportunidad de participar en la conferencia que abría la Escuela de Accionistas de la Asociación de Empresa Familiar de La Rioja. Asistieron un grupo de continuadores de empresas familiares de la zona. Muchos ni siquiera habían trabajado nunca en el negocio familiar.

Trabajamos varias dinámicas y al finalizar les pedí que compartieran algunas lecciones aprendidas. Varios de estos comentarios a modo de conclusión coincidían con el título de este post. Sintetizando. Esta sesión me ha servido para entender mejor a la generación de mis padres y creo que ahora les voy a entenderé mejor, estar más agradecido y, en suma, a quererles más.

No deja ser sorprendente, y me suele pasar, que tenga que llegar alguien ajeno a la familia, en una actividad formativa organizada por terceros, para que las familias empiecen a tratar los asuntos de relevancia rotunda. En todo caso, más vale que sea así.

Moraleja. Las familias empresarias necesitan hablar, comunicar, explicarse, compartir sus retos, temores o ambiciones. Es un ejercicio simple pero que se echa mucho de menos. Pensamos que el formato de comunicación informal que impregna las relaciones de una pequeña familia en la que todos sus miembros conviven en el mismo hogar va a ser válido siempre.

Tan no es así que si no trabajamos este ámbito las relaciones se enfrían, perdemos empatía, surgen agendas personales, falta un propósito común,…. Nos vamos alejando. Craso error. Ponerse en los zapatos de los otros es fundamental. No nos dejemos llevar por simplistas clichés. Hablemos. Comprendamos por qué cada cual actúa como lo hace y así será más fácil encontrar puntos de encuentro. En muchas familias con miembros de buen fondo, gente sana de calidad, este ejercicio nos va a ayudar a querernos más. A sentirnos más orgullosos de compartir un proyecto y unos valores. A asumir las responsabilidades y el sacrificio que supone llevar el barco al siguiente puerto. En suma, a ser más felices, que es lo que nos mueve en el mundo, si somos gente de bien.

Usemos la comunicación para potenciar el valor de la familia empresaria. Gestionemos correctamente esta singularidad.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

              

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