LA RIBERA DEL DUERO COMO METÁFORA

LA RIBERA DEL DUERO COMO METÁFORA

Estimadas Familias Empresarias:

Decir Ribera del Duero hoy es evocar una denominación de vino de caldos excepcionales y un lugar de peregrinación para los fans del vino de calidad. Por tanto, un ecosistema en el que se ha generado riqueza y posibilidades para un desarrollo sostenible e inclusivo. Pero no siempre este fue el lugar próspero que encontramos en estos tiempos. Es un caso que aporta interesantes aprendizajes para las familias empresarias, pues algunas de ellas han sido las grandes protagonistas de este relato.

Los vestigios históricos permiten asegurar que el cultivo del vino se desarrolló en Ribera del Duero desde la época prerrománica. Fue ganando protagonismo en la Edad Media con el establecimiento en la zona de monjes cistercienses que trajeron vides provenientes de Borgoña. Aunque los vinos de esta zona siempre contaron con cierto prestigio, no es hasta 1972 cuando Alejandro Fernández crea su propia bodega, Pesquera, poniendo el germen del nacimiento de la Denominación de Origen “Ribera del Duero”, creada formalmente el 21 de julio de 1982. Ese mismo año la familia Álvarez se hace con Vega Sicilia, la marca icónica de la Ribera, que ha puesto en el mapa los excelentes productos de la uva tempranillo. Los productos de Vega Sicilia son conocidos a nivel mundial ya que se trata de los vinos españoles más cotizados.

Sin duda alguna, la constitución de la D.O. fue el desencadenante para el despegue definitivo del sector vitivinícola de la Ribera del Duero, fortaleciéndose numerosas bodegas que, hoy día, copan los mercados nacionales e internacionales, habiendo invertido en calidad y marca, déficits seculares del sector vinícola español.

Además, hoy en la Ribera del Duero conviven toda una serie de iniciativas empresariales que proporcionan atractivas experiencias para el desarrollo del turismo de calidad. No se trata ya de vender vino. Es el vino y sus circunstancias en sentido orteguiano. Pasear por ese territorio supone encontrar hoteles con encanto como el Hotel Termal Monasterio de Valbuena o el Abadía de Retuerta LeDomaine.

O disfrutar de un viaje por los vinos del mundo en el simpar restaurante Ambivium que ha lanzado Pedro Ruiz en la bodega Pago de Carraovejas, haciendo realidad esa bendición de contar con un genuino líder emprendedor por generación en las familias empresarias con vocación de crecimiento y continuidad. En suma, un entorno en el que va ganando espacio una cultura de excelencia e innovación en el cultivo de la vid y la producción del vino, con el foco puesto en un desarrollo sostenible que cuida el medio ambiente. Pero donde, a la vez, se usan las nuevas tecnologías, como las fotos satélites, los sensores en estaciones climáticas o el business analytics para digitalizar el viñedo, el lean manufactoring y el I+D para la gestión de la bodega o una decidida apuesta por la venta on line para hacer llegar el producto al consumidor de acuerdo a los nuevos hábitos de consumo.

Se habla mucho, y con razón, de transformación para hacer frente al mundo postpandemia del Covid19. La crisis sanitaria ha acelerado tendencias que venían apuntando ya desde los últimos años de este convulso siglo XXI y que se observan cuando uno pasea y se interesa por la Ribera del Duero: desarrollo sostenible, cuidado medioambiental, responsabilidad, digitalización… Sin duda un ejemplo del tiempo nuevo que nos toca vivir.

Pero que no olviden tampoco las familias empresarias de Ribera del Duero, y tantas otras, trabajar la dimensión familia para evitar que afloren conflictos personales que evocan las televisivas disputas del mítico Falcon Crest y que tanto morbo despiertan en los medios. Los conflictos de familia están detrás de dos de cada tres empresas familiares que desaparecen. Hacer buenos vinos es condición necesaria pero no suficiente para asegurar la continuidad de sus familias propietarias.

También esto es parte de la metáfora que quiero compartir en este post. Dediquen tiempo y recursos de calidad para facilitar la comunicación y el alineamiento estratégico entre los componentes de la familia empresaria. En estos tiempos complejos, es más fácil que afloren las tensiones que, mal gestionadas, comprometen seriamente la continuidad de los negocios de familia.

Hasta pronto. Incluso en estas circunstancias excepcionales, recuerda esto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean.

Sin comentarios

Publicar Comentaria