LAS “CHAMPIONS” DE NUESTRAS VIDAS

LAS “CHAMPIONS” DE NUESTRAS VIDAS

Queridos emprendedores y familias empresarias,

Como corresponde a un país de gran tradición futbolística, y muy pasional, mayo es el mes de las grandes celebraciones. En España hemos asistido en las últimas semanas a eventos de este tipo protagonizados por los seguidores del Barcelona, Sevilla y Real Madrid, los tres equipos triunfadores de la temporada en España.

El mundo del deporte nos brinda multitud de metáforas para llevar al terreno empresarial. Hoy quiero poner el foco en una en especial. Para un espectador neutral, y más allá del factor suerte o circunstancias externas,  tanto en la final de Copa del rey que jugaron Barcelona y Sevilla como el la de la Champions que disputaron Real Madrid y  Atlético de Madrid hubo un momento en que el partido se decantaba claramente para el equipo “teóricamente” más débil. El Sevilla jugo contra 10 buena parte del partido y además el Barça perdió pronto por lesión a su jugador más en forma, Luis Suárez. El Atlético alcanzó la prórroga en la final de la Champions con el viento a favor por haber empatado el partido a poco del final y con un Madrid donde medio equipo parecía están al borde del colapso físico. Sin embargo, al final del día, ganaron los de siempre. Mucho se habla en escuelas de negocio o se lee en bibliografía de management o se escucha a los coach sobre talento, gestión de equipo, estrategias,…. Todo muy importante pero también, y ahí está la comparación con el entorno empresa, lo es, y mucho, el factor determinación personal. Oye, todo puede estar muy bien armado pero al final son personas las que con su acción, su esfuerzo, su trabajo, su perseverancia logran que las cosas que tienen que pasar, definitivamente pasen. Esos son los líderes de verdad. Los grandes equipos, como las grandes empresas, o instituciones o personas llevan ese gen competitivo de la determinación personal en su código de valores.

Por otro lado, hay gente que considera estos espectáculos de masas con desprecio. Pan y circo, como en Roma, se suele comentar. Muy respetables opiniones. Pero pensemos que estos espectáculos nos permiten sacar el niño que todos llevamos puesto. En ese sentido, juegan su papel. Ahora bien, es preocupante utilizar esos espacios para sustituir las responsabilidades personales. Escondernos en la masa pensando que la masa va a resolverme los problemas como lo hacen Messi, Cristiano Ronaldo o Gameiro es un grave error. Que tu equipo gane o pierda puede dar un momento de felicidad, y hasta de éxtasis, pero pasajero. Acaba siendo anécdota. Lo verdaderamente importante es que seamos capaces de ganar las los campeonatos de nuestras vidas. Lo cual, insisto, pasa por apoyarnos en una férrea determinación personal. Para superar los problemas familiares o empresariales.

Así que enhorabuena si ganaste. Animo que el deporte siempre brinda nuevas oportunidades, si perdiste. Pero, sobre todo, a ganar nuestros propias e intransferibles “Champions”.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean.

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