LO QUE PASA EN EL MUNDO Y LA “ITALIANIZACIÓN” DE LAS EMPRESAS FAMILIARES

Estimadas Familias Empresarias, ¿Qué está pasando en el mundo? Es la cuestión que cualquiera puede plantearse si se encadenan los siguientes hechos ocurridos apenas en los últimos meses: En España, y en particular en Barcelona, han estallado las protestas lideradas por los CDR (Comités para la Defensa de la República) con una virulencia pocas veces vista tras la publicación de la sentencia contra los líderes separatistas el pasado 14 de Octubre. Se pide la liberación de los acusados, además de insistir en la independencia de Cataluña. Hemos visto imágenes que evocaban escenas de la conocida como “Semana Trágica” vivida en la ciudad condal en a finales de Julio de 1.909. Por seguir con Europa. En Francia, con especial énfasis en París, desde el 17 de noviembre de 2018 se han manifiestan los conocidos “chalecos amarillos”.

Protestan contra el alza en el precio de los combustibles, la injusticia fiscal y la pérdida del poder adquisitivo. En Reino Unido no se acaba de resolver la situación tras el referéndum del Brexit celebrado el 23 de Junio de 2.016 que por escaso margen (51,9%) ganaron los partidarios de la salida de la UE y las movilizaciones sociales en uno u otro sentido no acaban. Pendientes todos del presunto desenlace cuya fecha límite está fijada para el 31 de Octubre de 2.019. En Chile, país paradigmático en Latinoamérica por su estabilidad, se desató el 14 de Octubre de 2.019 una grave crisis cuando, por recomendación de un panel de expertos del transporte público, el gobierno del presidente Sebastián Piñera decidió subir el precio del pasaje del Metro en 30 pesos, llegando a un máximo de 830 pesos (US$1,17 aproximadamente).

Son los mayores incidentes en 30 años en la capital andina. También este mes de Octubre hemos asistido a violentas revueltas en Ecuador cuando las principales organizaciones indígenas como la Conaie comenzaron a protestar para derogar el conocido como decreto 883, un “paquetazo” de medidas que eliminaba el subsidio a los combustibles.

Estas medidas fueron fruto del acuerdo entre el FMI y el Gobierno de Lenin Moreno. Aparentemente la derogación de estos decretos ha llevado a una situación de calma. ¿Hasta cuándo? En el otro lado del mundo también hay movimiento. En Hong Kong hay manifestaciones desde junio de 2.019 para exigir la retirada del proyecto de ley de extradición a China (Fugitive Offenders and Mutual Legal Assistance in Criminal Matters Legislation) presentado por el gobierno de Carrie Lam.

La furibunda oposición de los manifestantes a la ley se debe a que temen que el proyecto de ley abra la ciudad autónoma a las leyes de la República Popular de China. A todo esto podemos añadir las guerras comerciales instadas por el Presidente Trump contra la UE o China, el proceso de “impeachment” abierto por el partido demócrata norteamericano contra el propio Trump, la oleada de violencia desatada en Sinaloa (México) tras la detención del hijo del “El Chapo” Guzmán, protestas en Bolivia ante las dudas del resultado de las elecciones presidenciales del pasado domingo 20 de Octubre, incertidumbre ante el eventual regreso de los peronistas al poder en Argentina cuando acabe el recuento de los votos de las elecciones convocadas para el próximo 27 de Octubre, en España llevamos casi dos años con una enorme inestabilidad política que a la vista de las encuestas podría ser difícil de encarrilar una vez consumada la repetición electoral prevista para el 10 de Noviembre de 2.019,…….. Indudablemente algo pasa en el mundo. Más allá de que tras cada uno de estos eventos haya circunstancias particulares, parece observarse que hay un problema general en la medida que la política ortodoxa no resuelve los problemas de la ciudadanía. Pensemos que el asunto se agrava en la medida que la sociedad de la globalización y la digitalización está creando nuevos problemas o potenciando otros y cuya solución no se avista: desigualdad, cambio climático, acceso a educación, o derechos humanos. Cuando esa misma ortodoxia además se desliza por la senda de la corrupción se le brinda una alfombra roja a la llegada de los populismos de uno u otro lado con sus recetas sencillas para combatir complejos desafíos… que tampoco resuelven los problemas. Tremenda encrucijada y grave crisis de liderazgo público.

En este contexto particularmente turbulento, en varios eventos con familias empresarias aquí y allá me preguntan qué hacer ante estas circunstancias. En estos casos apelo a lo que vienen haciendo con acierto muchas empresas familiares de indudable éxito: no parar de trabajar como empresarios. Por más complicaciones que haya en el escenario macro toca seguir explotando de manera eficiente los negocios de hoy y explorando en la búsqueda de nuevas oportunidades.

Por ponerle una denominación a esta actitud hablaría de la “italianización” de la clase empresarial. Los empresarios italianos han sido particularmente innovadores siempre, diseñando estrategias de alto valor añadido para los consumidores que les ha permitido protagonizar casos de enorme crecimiento internacional. Y lo han hecho pese vivir en la incertidumbre política permanente. Un dato elocuente, Italia ha tenido casi 70 gobiernos desde la proclamación de la República en 1.946 lo que viene a significar casi que, a año nuevo, gobierno nuevo. Supongo que estos empresarios trabajan descontando el “factor incertidumbre” que pasa a ser considerado como una constante. Honestamente es lo que toca.

Desvincular el ámbito público del empresarial. Todos le pedimos a los gobiernos que creen las condiciones para que fluya la actividad empresarial pero la experiencia demuestra que muchas veces va a tocar navegar con viento en contra y fuertes marejadas.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean. Por cierto, también ese reto de la felicidad es más fácil de conseguir salpicando los días de mucho rojo pasión.

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