ROBOTICA, SOFT SKILLS Y EMPRESA FAMILIAR

Queridos emprendedores y familias empresarias,

Imagino la inmensa mayoría de lectores asumirán que estamos en una nueva época. No cabe esperar que la Gran Recesión que asoló países como España haya sido un mal sueño  y a lo largo del 2.018 volveremos al mundo de 2.006, por ejemplo. Se habla de entorno VUCA,  de la IV Revolución Industrial ó de la Sociedad del Cambio.

En esta nueva etapa que nos toca vivir a quienes formamos la clase trabajadora del siglo XXI la robótica, la automatización o la inteligencia artificial están empezando a jugar un papel protagónico. Todo apunta que va a ir a más.

El terreno está abonado al debate y la polémica. Muchas voces advierten del temor por los empleos que los robots van a sustituir. Otras señalan que se crearán trabajos de más valor agregado precisamente para fabricar estas máquinas. Mientras tanto que los robots empiecen a pagar impuestos.

En cualquier caso conviene no olvidar que las tesis darwinistas están de plena vigencia en el mundo de los negocios de hoy. Quien se adapta, gana. Hoy por hoy, parece que hay características que los autómatas no aportan: empatía, capacidad de vender, espíritu emprendedor, generación de confianza, gestión de ecosistemas complejos o inteligencia política que dice mi admirado profesor Pascual Montañés.

En definitiva, soft skills. Tradicionalmente vapuleadas por la rancia academia. Decían, lo importante es la hoja de cálculo, entender los estados contables, los costes…  hay que aprenderlo por supuesto si queremos dedicarnos a la gestión empresarial pero justo parece que los androides lo empiezan a resolver mejor que los humanos.

Luego nos encontramos en un punto en el que la educación va a jugar un papel clave. Para formarnos en las nuevas profesiones que va a demandar este mundo global y digital, y para perfeccionar aquellas habilidades que cabe demandar al género humano en estos nuevos escenarios. Sí, el humanismo gana relevancia en la era de los robots. Y el día que éstos vengan con las habilidades humanistas de serie, fin del trayecto.

Curiosamente esas capacidades de relación interpersonal son, y van a ser, particularmente requeridas en el ámbito de las familias empresarias. No sólo porque los negocios de familia van a vivir la revolución digital que hoy requiere cualquier organización, con independencia de cuál sea la tipología de su propiedad. Los líderes empresariales van a tener que ejercer también como tal en referencia a la tecnología. Identificando qué tecnología usar y para qué, poniendo la tecnología al servicio de la estrategia. Pero también porque la gestión de familias, cada vez más complejas y diversas, va a requerir de un plus de inteligencia emocional. Se gestionan emociones en situaciones donde los sentimientos están a flor de piel. ¿O no ocurre eso, por ejemplo, cuando nos planteamos en el protocolo (mejor, digamos programa estratégico familiar) debatir sobre la sucesión? Por seguir con el caso, ¿cómo encontrar puntos de encuentro entre el natural conservadurismo de muchas generaciones seniors con el lógico espíritu de transformación de las generaciones continuadoras? No son eventos para resolver a golpe de excel.

Así que foco en la educación y, en particular, en las mal llamadas “soft skills”. Hoy son más “must” que nunca. Tomen singular nota las familias empresarias.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean…

Categorías: Empresa Familiar, Informe de la Gran Empresa Familiar Española