TESORO

Queridos emprendedores y familias empresarias.

Ha visto la luz recientemente el siempre interesante “The CS Family 1000 in 2018” que publica el Research Institute de Credit Suisse. En este estudio se analiza el desempeño de grandes negocios de familia. Por cierto, a los efectos de este trabajo, se consideran empresas familiares compañías como Alphabet, Facebook, Alibaba o Tesla, además de clásicas como Inditex, Samsung, WalMart o Ford. En esta investigación se vuelve a poner de manifiesto que el carácter familiar es fuente de ventaja competitiva. De hecho, los investigadores de Credit Suisee hablan del “factor Alpha”, de igual manera que otros autores desarrollaron el término “familiness”.

La visión actual de la familia empresaria, basada en numerosas evidencias científicas, es muy positiva y se aleja de viejos paradigmas que insistían en señalar los sempiternos problemas de las empresas familiares. En fin, problemas tienen todas las empresas. Dificultad para el crecimiento y la supervivencia tienen todos los negocios.
Sin embargo, las familiares tienen herramientas para destacar en esta sociedad del cambio. Muchas de estas fortalezas tienen que ver con sólidos valores que han impregnado las generaciones fundadoras. Valores que se aterrizan en comportamientos de los trabajadores de estas compañías, los cuales coadyudan a fortalecer su posición competitiva. En el micromanagement acabamos de encontrar las razones por las que muchas compañías de familia baten a sus pares no familiares. En este sentido, el papel que juegan los miembros de la familia que ocupan posiciones de gestión o en los órganos de gobierno es particularmente destacable. Hoy día las nuevas generaciones de familias empresarias traen excelente formación, dominio de idiomas, sensibilidad digital y experiencia fuera del negocio familiar, además de los valores en su código genético, por lo que su aportación de valor al ecosistema familia/empresa es sobresaliente.

Pero pasemos de las musas al teatro con un caso que les comparto. Recientemente acudía invitado a la asamblea de una gran familia empresaria, tanto por su amplitud como por el tamaño de sus negocios. Esta familia, como tantas otras hoy, está empezando a vivir el tránsito de la segunda a la tercera generación.

Algo que me resultó impactante es la enorme influencia que aún ostenta el fundador, fallecido hace dos décadas. No es casual que esto sea así pues él mismo, de manera muy inteligente y con altas dosis de generosidad, dedicó buena parte de sus últimos años a preparar la sucesión, para lo cual no tuvo inconveniente en abandonar tareas ejecutivas. Organizó la transición desde el punto de vista jurídico pero, más importante aún, fue escribiendo numerosas cartas a sus hijos para afianzar la transmisión de valores. Insistía a sus descendientes en la importancia de mantener unida la familia, transformar los sueños emprendedores en metas y planes y, sobre todo, cuidar el TESORO que supone la familia empresaria. Un ejemplo, sin duda, para sus hijos y fuente de inspiración para todos nosotros.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean.

Categorías: EMPRENDEDURISMO, Empresa Familiar, RETOS DE FAMILIA DE LA EMPRESA FAMILIAR